FUE REAL
Para mí fue real. Qué importa si nos mentimos, si nos herimos, si nos rompimos. Fue real. Todo cuanto sentí, todo cuanto pasé. Fue real para mí y con eso es suficiente.
Como a nadie. Te quise como a nadie en esta porquería de vida. Te quise como creo que nadie puede querer. Abandoné todo en lo que creía por darte a ti una mejor vida, sobrepuse tu felicidad a la mía, te di todo cuanto pude, todo cuanto tuve, todo. En un baúl de recuerdos olvidados debes tenerlo guardado.
No me importa que no fuera verdad, para mí fue real, y con eso es suficiente. No me arrepiento de haberte amado, porque te amé. Te amé con más fuerza de la que pensaba que tenía, y con menos esperanzas de las que había. Te amé. Y sonrío al pensarlo, al recordar esos momentos en que nada me importaba más que tú. Sólo tú. Siempre tú. En todos los momentos de mi vida, en cada paso que daba hacia delante, en cada mirada hacia atrás... tú. Con todos tus defectos y todas tus manías, con todas mis locuras y toda mi osadía.
Te amé. Fue real.
Es cierto que enloquecí. Enloquecí por ti. Y no me importa que tú no sintieras lo mismo, no me importa que para ti el recuerdo se haya esfumado, no me importa que estos sentimientos sean ahora sólo recuerdos. Porque te amé realmente.
En cada una de las despedidas se iba un trocito de mi alma, y sin ella me quedé. Pero no me importa. Porque fue real. Fue algo mágico aquel sentimiento, y ahora entristezco al pensar que lo perdí. Era bonito creer en el destino, era bonito pensar en ti. Llamarte, soñarte, tocarte. Era hermoso planear contigo. Volar contigo. Fue bonito vivir para ti. Y no me arrepiento.
Nunca podré odiarte pese a todo lo que te he llorado, pese a tantas veces que te lo he dicho. Nunca te odiaré. Es imposible odiar a quien más has querido en el mundo. Es imposible tornar mis pensamientos en negativos ahora, después de haber creído que si estabas en el mundo era porque te necesitaba para mí. Es imposible odiarte, es real.
Y todavía a veces quedan dudas de si te quiero, de si me duele, de si la herida ha cicatrizado. Dicen que esas heridas nunca cicatrizan y puede que sea cierto. Pero es triste sentir que ya no siento lo que sentí. Es triste saber que nunca lucharé por y para nadie como lo hice para ti. No espero que mi herida cicatrice por siempre, sólo espero que el tiempo nos tenga compasión. Que se salven nuestros buenos momentos y desaparezcan los malos para que al mirar al pasado pueda verte sonreír. Con toda tu grandeza, con esa sonrisa que hace sonreír a los demás. Sólo espero que cuando tú mires atrás también puedas sentir, que aquello que sentimos fue real. El amor que nos tuvimos fue real. Aunque se haya quedado en el pasado todo aquello que soñamos, y aunque ahora no seamos nada de lo que fuimos. Aunque sean distantes nuestros caminos y aunque ya no creamos en el destino. Fue real, tristemente... lo más real que yo he vivido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario