viernes, 28 de enero de 2011

Tú, Garfunkel


Desmemoriado quiero estar, para ser olvidadizo, y desatender lo nuestro, si es que alguna vez hubo algo de eso...
Me miras bien y te das cuenta de que todo se nos fue a la mierda, el tejado lleno de piedras que nos cubren de distancia.

Se nos va ya el santo al cielo, por querer ya ni te quiero,
si no es así lo omitiremos.,,

Yo soy Simon tú Garfunkel, yo soy Simon tú Garfunkel...




lunes, 24 de enero de 2011

Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes (Khalil Gibran)

Llevaba mucho tiempo buscándote, que bueno que estés aquí por fin. Hace cuánto que no nos vemos, ¿un par de años quizás?. Sí, debe rondar por esas fechas… ¡¡Guau!! Todavía no puedo creer que hayas regresado. Estás aquí… conmigo. 
Ya ni recordaba cómo eras. No recordaba a penas nada de ti. ¡¡Estás incluso mejor!!, quién lo diría. De veras pensé que andarías perdida un par de años más, no sé, hasta que la tempestad amainara… ¿o quizá ya pasó? Espera, ¿de veras ya ha terminado todo? ¿Ya no hay guerras, ni atropellos, ni lágrimas, ni sollozos, ni noches sin dormir? ¿De verdad que todo ha acabado? ¡No puedo creerlo! Estoy perpleja. 
¿Y ahora qué? No sé, ¿piensas quedarte mucho tiempo? Me refiero… Cuando te largaste te eché mucho de menos, pero con el tiempo aprendí a sobrellevarlo, ahora que estás aquí, no sé si soportaré otra vez perderte. De verdad... qué alegría, no sé qué decirte. Tengo ganas de llorar, de reír, de gritar, de saltar, de gritarles a todos que has vuelto. No puedo parar de sonreír. Y todo gracias a ti. Gracias a tu vuelta. No sabía que te echaba tanto de menos…
 Felicidad, que bonito nombre tienes. 


Naiara 

lunes, 17 de enero de 2011

El que busca la verdad, corre el riesgo de encontrarla (Manuel Vicent)

Aquél día todo cambió.
 No sé por qué, no sé cómo, pero todo de repente se hizo mucho más claro de lo que había sido el año anterior. Parecía como que, de repente, todo lo que no había sabido ver hasta entonces podía contemplarlo tan sólo con girar el cuello. Miré mis pasos, miré mis pies, y no entendí dónde me hallaba. No me sentía orgullosa de estar ahí. No me gustaba mi camino. Y aquél día volví a casa        sin mirar el retrovisor, sin escuchar ninguna canción, sin una lágrima en mis mangas. Repentinamente, todo tenía sentido. 
Un sentido que nunca había querido darle. 


Naiara

sábado, 15 de enero de 2011

Mi personalidad- Love of Lesbian

"El que escucha música siente que su soledad, de repente, se puebla" Robert Browning 


El día que escuché esta canción, supe que al final, todos estamos hechos de lo mismo.

Mi personalidad- Love of lesbian


"Y ahora ¿qué piensas hacer? Soy nulo y tú distante, y ya nada es como antes"

miércoles, 12 de enero de 2011

¿En efectivo o con tarjeta?

Aquí le traigo todo lo que me pidió. No estaría de más que lo revisara, no vaya a ser que por correr demasiado haya olvidado algo. Mejor aún, comprobémoslo juntos.
A ver… le traigo un corazón parcheado, en casi perfectas condiciones, si lo trata bien y con amabilidad y paciencia es capaz de sentir ilusiones y esperanzas, he peleado mucho por conseguírselo, pero aquí lo tiene. También tengo las ganas que me pidió. No le aseguro que funcionen todos los días del año, hay muchos factores que pueden hacer que flaqueen. Le recomiendo alimentarla varias veces al día, haciendo especial hincapié en fechas señaladas, y en pequeños detalles que hagan que se mantengan fuertes, si sigue las indicaciones no tienen por qué fallar, pero ya se sabe que con estas cosas uno nunca tiene total seguridad. 
Bueno, prosigamos. Un kilo de paciencia, dos de capacidad de solventar problemas, medio kilo de ignorancia, medio de adaptación y 4 litros de tiempo. No sé si tendrá suficiente. Es importante que vaya consumiéndolos diariamente, sobretodo durante los primeros meses de la adquisición, ya sabe, para que sea efectivo. 
Por último también le traigo la confianza. Ya le advierto, es muy complicada de mantener viva. Plántela primero en un recipiente pequeño, y si consigue que eche raíces transplántela a un recipiente más grande. Es importante que la riegue siempre con el mismo agua, y varias veces al día. Aunque vea que sigue húmeda la tierra, no se confíe, es una planta muy difícil de crecer y que se marchita en cuestión de segundos. Cuídela como si de ella dependiera todo, porque depende.
Bueno, pues parece que ya está todo. Le recuerdo que no se admiten devoluciones. Si se arrepiente… siempre puede tirarlo todo a la basura, que ya vendrá alguien a recogerlo. Firme aquí. Sí, donde pone interesado. Muy bien, aquí tiene el comienzo de nuestra relación. Ahora ya no hay marcha atrás. 
Suerte.


Naiara

jueves, 6 de enero de 2011

La vida no se ha hecho para comprenderla, sino para vivirla (Jorge Santayana)

Recuerdo las primeras lágrimas que derrocharon mis ojos por ti. A fuego grabaron un recorrido que se hartaron de repetir hasta la saciedad. Limpias, claras, débiles, inocentes… chivatas. Mientras tú te incorporabas, te revelaban conmigo en la cama lo mucho que me importabas. 
Fue el comienzo de lunas eternas y largas madrugadas intentando entender por qué tú no estabas. Me gustaría confesarte que ahora lo entiendo, pero te juré no mentirte nunca más hace ya mucho tiempo, y debo decirte que continué con mi promesa. Pero te fallé en otras tantas. El tiempo pasa, las heridas cicatrizan, las personas maduran, la vida fluye. Te dije que algún día serías mío. Pobre idiota. Que yo te perteneciera no significaba que algún día fueras para mi. Te dije que te querría para siempre. Ingenua. No sabía que el río arrastra lejos lo que dos no protegen. A fin de cuentas eres el único que consiguió lo que quería. Luchaste porque no te amara, y no encuentro ya una sola señal que me indique que sigo haciéndolo. Lo lograste, enhorabuena. Una vez más se demuestra que en una guerra nunca hay vencedores sino vencidos. 
Si algún día quiere la vida que se crucen nuestros caminos te sonreiré sincera esperando que el destino te haya tratado bien. Abrázame entonces y recordemos que hubo un día en que nos quisimos tanto y tan grande que fuimos inútilmente uno solo. Si es que acaso resbalan de mis ojos unas tímidas lágrimas al marchar, te desvelarán que mi corazón nunca olvidó el tiempo que fue secuestrado de manera consentida, ni cómo al volver le habías cambiado la vida. 


Naiara