lunes, 24 de enero de 2011

Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes (Khalil Gibran)

Llevaba mucho tiempo buscándote, que bueno que estés aquí por fin. Hace cuánto que no nos vemos, ¿un par de años quizás?. Sí, debe rondar por esas fechas… ¡¡Guau!! Todavía no puedo creer que hayas regresado. Estás aquí… conmigo. 
Ya ni recordaba cómo eras. No recordaba a penas nada de ti. ¡¡Estás incluso mejor!!, quién lo diría. De veras pensé que andarías perdida un par de años más, no sé, hasta que la tempestad amainara… ¿o quizá ya pasó? Espera, ¿de veras ya ha terminado todo? ¿Ya no hay guerras, ni atropellos, ni lágrimas, ni sollozos, ni noches sin dormir? ¿De verdad que todo ha acabado? ¡No puedo creerlo! Estoy perpleja. 
¿Y ahora qué? No sé, ¿piensas quedarte mucho tiempo? Me refiero… Cuando te largaste te eché mucho de menos, pero con el tiempo aprendí a sobrellevarlo, ahora que estás aquí, no sé si soportaré otra vez perderte. De verdad... qué alegría, no sé qué decirte. Tengo ganas de llorar, de reír, de gritar, de saltar, de gritarles a todos que has vuelto. No puedo parar de sonreír. Y todo gracias a ti. Gracias a tu vuelta. No sabía que te echaba tanto de menos…
 Felicidad, que bonito nombre tienes. 


Naiara 

No hay comentarios:

Publicar un comentario