lunes, 17 de enero de 2011

El que busca la verdad, corre el riesgo de encontrarla (Manuel Vicent)

Aquél día todo cambió.
 No sé por qué, no sé cómo, pero todo de repente se hizo mucho más claro de lo que había sido el año anterior. Parecía como que, de repente, todo lo que no había sabido ver hasta entonces podía contemplarlo tan sólo con girar el cuello. Miré mis pasos, miré mis pies, y no entendí dónde me hallaba. No me sentía orgullosa de estar ahí. No me gustaba mi camino. Y aquél día volví a casa        sin mirar el retrovisor, sin escuchar ninguna canción, sin una lágrima en mis mangas. Repentinamente, todo tenía sentido. 
Un sentido que nunca había querido darle. 


Naiara

No hay comentarios:

Publicar un comentario